dimarts, 4 d’abril de 2017

Corazón




                                                Corazón
Tengo un agujero en el corazón, el agujero por donde entran y salen con toda libertad sin  control de nada ni nadie, libres como el viento mis emociones y desengaños.

Doy gracias a la vida por muchas cosas, la vida  te da mucho es verdad, pero también te quita. Poniendo el contador  de las emociones en marcha creo que esta a la par, me ha dado mucho pero es verdad que también  ha sido muy dura, si para esto hay una razón  espero saberla algún día.

Estando circulando por una carretera que hace algunos años recorríamos los Domingos, pensaba en todo lo que ha cambiado la vida de nosotros dos,  eran tiempos distintos donde el agujero de mi corazón era mas chico, donde convivían las emociones con la esperanza. De esto han transcurrido dos lustros más que menos.

De aquellos tiempos recuerdo los días de campo, los veranos con la naturaleza en todo su esplendor, aunque era algo muy rural estaba la familia unida, como cambian las cosas y la vida en poco tiempo.

 Te recuerdo a ti con el ciclomotor rojo y plateado del abuelo, por la carretera camino a la masia, yo intentaba llevarte delante del coche para controlar  tus primeras hazañas como conductor y esperar que no te pasara nada, ilusa de mí cuando menos lo esperaba le dabas más gas y ya te había perdido.

El paisaje ha cambiado un poco es natural  la carretera ni lo cuento, ahora están de moda las “rotondas” la verdad es que así se evitan muchos accidentes y esto siempre es bueno.

Pero de aquella familia unida poco queda, por no decir nada. El agujero de mi corazón ahora es más grande.

Recordando los domingos de invierno con la recogida de las aceitunas, el huerto del abuelo, las risas, carreras, pequeñas peleas de crios y el chocolate de la merienda, chocolate a la taza con su leche condensada. (Llena de calorías) pero que buena estaba.

Si pudiera parar el tiempo y volver atrás me quedaría con vuestra niñez, claro todos buscan lo que se han perdido. Todos buscamos algo, soñamos con utopías y con una vida mejor, mas que nada para nuestros hijos y la verdad que muchas de estas se quedan por el camino,  mi sueño es simple, y al tiempo  imposible.

Decía mi madre cuando yo era joven, “nada mejor que la vida para graduarte con matricula”, y es verdad como casi todas las sabias palabras de nuestros mayores.

Recuerdo cuando decía,” ya me gustaría ser más joven pero con la experiencia vivida”  no sabia nada, y es que Laura era mucha Laura, gran mujer y mejor persona, con mucho carácter pero al tiempo con un corazón que no le cabía dentro del pecho.

Con todo lo vivido, soñado, hablado, conversaciones pendientes, padecido sufrido y llorado es cuando. < El agujero de mi corazón es mas grande > .

2 comentaris:

Oliva ha dit...

SUTURA LA TEVA FERIDA...I CAMINA SENSA MIRAR ENRRERA,EL DOLOR DE LA PERDUA NOMES SERVEIX PER AMARGA LA NOSTRE VIDA,I ELS RECORDS SI NO SON BALSAMICS VAL MES...

Magnolia. ha dit...


No se quien eres, pero gracias por leerme, pero es que despues de perder un hijo,a mi madre y a mi marido en el espacio de cinco años mi corazon esta muy resentido, claro que tengo que mirar hacia delante por mi y por el hijo que me queda, pero me duele el corazon.